Hace ya más de un siglo que nacía la quiropraxia, el 18 de septiembre de 1895. Ese día y por primera vez, su creador, Daniel David Palmer, ajusta la columna del portero del edificio donde tenía su consultorio y éste se recobra de una sordera que padecía desde hacía 17 años. A partir de este hecho Palmer sienta las bases de esta profesión que tiene un enfoque preventivo, donde el cuidado de la columna es un hábito cotidiano, permanente y, sobre todo, la clave de un organismo saludable. Por esto, todo ser humano debe chequear su columna con regularidad desde el nacimiento.
“Muchas de las afecciones cotidianas como cansancio, estrés, fatiga, dolores de espalda y lumbago, hernia de disco, por nombrar las principales, tienen su origen en una incorrecta alineación de la columna vertebral. Ésta alberga al sistema nervioso central, el más importante de los órganos del cuerpo que controla y coordina el resto de los otros órganos”, comentó Diego Mellino, director y fundador de la Clínica de la Columna, el primer centro internacional de quiropraxia del país.

Estas desalineaciones de la columna tiene su origen en las denominadas subluxaciones vertebrales, definidas por la quiropraxia como la desalineación de alguna de las vértebras de la columna que interrumpe o disminuye el flujo del impulso del sistema nervioso. “El sistema nervioso es el que controla y coordina el funcionamiento de todos los órganos del cuerpo. Cuando hay alguna interferencia en el sistema nervioso se produce el mal funcionamiento de un órgano, tejido o célula“, agregó Marcelo Barroso Griffiths, quiropráctico del mismo centro de salud.

Las causas de las subluxaciones vertebrales son variadas, siendo la más habitual el estrés. Para la quiropraxia existen 3 tipos de estrés: químico, físico y emocional. El estrés químico resulta de una mala alimentación, consumo de tabaco, alcohol, drogas, contaminación ambiental y otros factores del entorno. Generalmente produce una reacción no satisfactoria en el cuerpo, lo que libera radicales libres producto del envejecimiento temprano de las células y órganos.

Por su parte, el estrés físico está directamente relacionado con las actividades diarias del cuerpo. Largas horas frente a la computadora o al televisor, posturas incorrectas que se toman mientras se duerme, golpes, accidentes y movimientos bruscos son algunos de los factores que pueden desencadenarlo.

Finalmente, el tercer tipo de estrés y que se estima afecta a casi el 95% de la población es el estrés emocional: conflictos laborales, sociales, de pareja, climáticos, económicos. Diverso, universal y silencioso como sus pares, es el que más consecuencias ocasiona al no tener un factor determinante que lo manifieste en el organismo.

El enfoque de la quiropraxia es un cuidado sistemático de la salud y sostiene que si la columna vertebral, verdadero eje del cuerpo humano que aloja al sistema nervioso central -formado por el cerebro, centro de control del organismo y una red de distribución formada por una medula espinal, 48 nervios principales, numerosos nervios secundarios y sus ramificaciones que van a todas partes del cuerpo- no se encuentra correctamente alineada las consecuencias pueden observarse de las más variadas formas y afecciones. De allí que la quiropraxia explique por qué tener una columna alineada es esencial para conservar, mejorar y recuperar la salud.